MEMORIA DEL FUTURO

Publicado por Meritxell Puertas , viernes, 13 de abril de 2012 2:51


Pipipipí, pipipipí, pipipipí, … Otra vez las 5 de la mañana. Ramiro se despereza tenso y sudoroso. Ha tenido una pesadilla de nuevo, la misma que le acompaña noche si y noche no. Las ganas de levantarse de la cama son nulas, pero hoy tiene una reunión importante y requiere que se afeite y se planche su mejor camisa. Menos mal que está Marisa.
El gran ventanal de su cuarto se enciende y sintoniza instantáneamente el canal de noticias económicas. Una píldora desagradable nada más despertarse, pero necesaria para hoy deslumbrar a sus jefes. Un café tibio y una barrita energética, con eso se siente desayunado. El traje impecable, la corbata bien anudada y su pantalla transparente enrollada debajo del brazo. Listo para irse.
Entra en la cabina de envíos. Se sienta e inspira profundo. No le ha gustado nunca aquella extraña sensación que le acompaña tras el envío, le deja mal cuerpo y la cabeza descolocada.
– RCS1580. Trabajo –. Pronuncia las mismas palabras cada mañana, pero hoy su cuerpo no desaparece desintegrándose antes de ser teletransportado, sino que permanece en el acolchado asiento de envíos. – ¡RCS1580. Trabajo! – repite esta vez irritado y subiendo la voz. Pero nada ocurre.
– Será la unidad de destino, seguro –se dice a si mismo.– Oficina. Conecta voz.
La cabina se ilumina y le transmite el siguiente mensaje.
– Las funciones de su cabina han sido inutilizadas y desvinculadas de su cuenta de la empresa CNM por falta de saldo. Gracias por utilizar nuestro servicio.
Ramiro no puede creer lo que oye, tiene que ser un error. Sale de mala gana de la cabina y va hacia la cocina.
– ¡Marisa! ¡Conéctame con la oficina!... Esto no puede ser…
– Señor, mis conexiones han sido inutilizadas.
– ¿Las tuyas también?
– Si señor. Conecte en la pantalla la entrada de mensajes de ayer a las 23:59, tiene uno nuevo.
– ¡Pues conéctalo! –le grita a la domorobot.
El mensaje era escueto.
“Sus funciones en CNM ya no son requeridas. Se le enviarán sus efectos personales al domicilio que figura en nuestros archivos. No recibirá ninguna indemnización ni retribución compensatoria (Real Decreto 156/84 de 2030). Sus cuentas han sido bloqueadas por considerarse su contenido propiedad de la empresa”.
La cara de Ramiro palideció. La incomprensión le nubló la vista y le cortó la respiración. Aquello era real. Entonces vio a Marisa tirar la bayeta y dirigirse a la puerta.
– ¿Dónde vas? –. Preguntó en un susurro.
– He de regresar a la base para recibir un nuevo entorno. Usted no puede pagarme –. Abrió la puerta y se marchó.
Desde aquel momento la vida de Ramiro cambió radicalmete. Cuando trabajaba para CiberNáuticaMundial pasaba 18 horas al día delante de sus pantallas, las que él mismo creaba para mejorar este mundo. Ahora invierte las mismas horas en cultivar lechugas en un pequeño terreno que heredó de su abuela. Luego se las vede a una fábrica de sándwiches prefabricados que da de comer a sus antiguos compañeros. No volvió a ver a Marisa, pero conoció a Raquel, una joven programadora que a sus 32 años sufrió un infarto por estrés y sustituyó su teclado por las ubres de una vaca. Hoy en día Ramiro tiene en su nueva casa analógica una pantalla rígida de 42 pulgadas que sólo enciende para ver los clásicos de cine del siglo XX.

0 Response to "MEMORIA DEL FUTURO"

Publicar un comentario